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[ identidad digital ] · publicado 29 de septiembre de 2024

Por qué Argentina (y LatAm) debería apostar por la identidad reutilizable

En un mundo cada vez más digital, la necesidad de contar con una identidad segura, confiable y fácil de usar es fundamental. Desde 2020, cuando las transacciones digitales se convirtieron en la norma, la verificación de identidad en línea se volvió un pilar clave para que las empresas puedan autenticar a sus usuarios de manera remota y segura. Sin embargo, el modelo actual presenta desafíos importantes: los usuarios deben repetir la verificación de su identidad cada vez que acceden a un nuevo servicio, lo que no solo resulta tedioso, sino que también incrementa los costos y la fricción del proceso. Es común tener que verificar la identidad para cada banco, compañía telefónica o entidad gubernamental — ineficiente para las organizaciones, y una mala experiencia para las personas.

Aquí es donde entra en juego la identidad reutilizable, una solución con el potencial de transformar la interacción en el mundo digital. Este modelo permite verificar la identidad una sola vez y reutilizar esa credencial verificada en múltiples servicios, eliminando la necesidad de proporcionar repetidamente la misma información. Imaginen cómo esta tecnología podría revolucionar Mi Argentina, la aplicación del gobierno argentino que centraliza una amplia gama de servicios y trámites para los ciudadanos.

Por qué Argentina debería apostar por este modelo

El país ha realizado un gran esfuerzo por digitalizar sus servicios públicos a través de Mi Argentina, una app que ya usan millones de ciudadanos. Sin embargo, el modelo actual podría ser mucho más eficiente si adoptara un sistema basado en credenciales verificables: versiones digitales de documentos físicos como el DNI, con la ventaja de que el usuario controla cuándo y con quién comparte su información.

Migrar hacia este modelo permitiría usar el DNI digital de la misma manera que se usa en el mundo físico, evitando validar la identidad repetidamente para acceder a diferentes servicios. Sería un avance significativo en los esfuerzos del gobierno por reducir la carga burocrática del Estado.

Los beneficios

Seguridad. La identidad reutilizable minimiza la necesidad de compartir la misma información personal en repetidas ocasiones, reduciendo el riesgo de fraudes y robos de identidad. Las credenciales verificables están respaldadas por criptografía avanzada, lo que las hace extremadamente difíciles de falsificar.

Privacidad. El ciudadano decide qué datos compartir y con quién, asegurando que solo se divulgue la información necesaria. Eso no solo protege la intimidad: incrementa la confianza en los sistemas digitales.

Eficiencia. Al eliminar las verificaciones múltiples se simplifica el acceso a servicios — abrir una cuenta bancaria, acceder a la salud pública, hacer un trámite. La simplificación no solo beneficia a los ciudadanos: reduce la carga administrativa del gobierno y sus costos operativos, al eliminar procesos redundantes.

Qué tiene que pasar para que funcione

Alianzas público-privadas. La colaboración con el sector privado puede acelerar la implementación y adopción, como se vio en la Unión Europea, Canadá o Estados Unidos. El Estado debe actuar como catalizador de la adopción, tanto por empresas como por ciudadanos.

Interoperabilidad. De nada serviría poder reutilizar nuestra identidad digital si toda nuestra información permanece en manos de una sola empresa. Las credenciales verificables tienen que poder usarse en múltiples plataformas y servicios, a nivel nacional e internacional. Argentina tiene una oportunidad enorme: es uno de los países donde se creó e impulsa QuarkID, un estándar abierto de identidad y credenciales verificables.

Marco legal. La adopción debe estar respaldada por reglas que protejan los datos personales y garanticen el cumplimiento de normas como la Ley de Protección de Datos Personales. Los avances del país en adaptar sus normativas — como la reciente modificación de la reglamentación de la Firma Digital — son una oportunidad para difundir esta tecnología y simplificar la vida de los ciudadanos.

El primer paso de algo más grande

La identidad reutilizable no es solo una evolución en la gestión de nuestras identidades digitales: puede mejorar de manera significativa la experiencia del ciudadano en su interacción con servicios gubernamentales, bancarios y privados. La adopción de credenciales verificables puede ser el primer paso hacia un futuro donde la identidad digital sea más segura, más privada y más conveniente para todos.

Lucas Jolias

Politólogo, profesor y emprendedor. Trabajo con gobiernos de América Latina en innovación pública, gobierno digital e identidad digital.

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